El Sindrome de esto es el colmo es co-escrito y co-dirigido por Mariana Tschudi, Katja Kulenkampff y Franziska Agrawal. Mariana Tschudi dirige las filmaciones durante los rodajes, (esta decisión fue tomada en gran parte porque ella es la que mejor habla español de las tres), Katja Kulenkampff es la directora de arte y Franziska Agrawal dirige la fotografía. Sin embargo, todas las decisiones importantes son pensadas y tomadas de antemano por mutuo acuerdo.

La producción del Síndrome ha sucedido a través de coincidencias y manteniéndonos abiertos a las casualidades que presenta la vida. La serie se fue formando de una manera experimental e intuitiva en la que se fueron uniendo varias mentes ingeniosas para formar parte del equipo creativo del Síndrome de esto es el colmo. Entre ellos están: Alex Ureña, Carlos Daniel Gomero, Juan Manuel Benavides y Alejandra Devescovi.

El equipo técnico:
El guión para el Síndrome de esto es el colmo es un espejo que refleja la compleja sociedad limeña. Con fino sarcasmo y ligereza a través de cinco personajes principales se retrata a la cuidad de Lima resaltando su lado urbano, y haciendo de ella un personaje más de la serie. Lima es una cuidad especialmente rica en diferencias sociales y encuentros culturales. Por eso nuestros personajes principales van desde “Darwin Gómez”, un nativo del interior del país buscando un mejor futuro en la ciudad, trabajando en lo que se pueda (el clásico mil oficios peruano) hasta una turista rusa “Zorica” enamorada de la cultura peruana, con ideales altruistas y actitud absurdamente revolucionaria, dispuesta a hacer un cambio social significativo en el Perú. Los otros tres personajes, Catalina Peña, Rafael Tudela y Federico Barreda Rizo-Patrón reflejan la clase media baja, media alta y aristocrática limeña respectivamente. Todos los personajes principales tienen entre 25 y 30 años, con sus personalidades bastante resueltas pero teniendo aún espacios disponibles para la persuasión.
Cómo se interconectan todos estos personajes tan diferentes? A través de un factor que puede ser considerado sarcástico y espiritual a la misma vez: las supersticiones. Casi nadie se escapa de ser supersticioso. Cada uno tiene su propia cábala o elemento de suerte, ya sea abierta o secretamente, pero todos nos apoyamos de alguna manera en ese detallito ajeno a nuestro propio esfuerzo como elemento Salvador.

Por ahora todos nos estamos arriesgando todos por igual. Tanto los actores, productores, equipo técnico y creativo estamos apostando por esta serie y trabajando gratuitamente para crear un producto de calidad mundialmente competitiva. Gracias a la fe que tenemos todos en este proyecto, estamos logrando tres episodios pilotos de los que estamos orgullosos. No sólo nos hemos enfocado en el guión y la actuación si no que estamos muy interesados en que la fotografía tenga una calidad que normalmente sólo se toma en cuenta en el cine. Es por eso que esperamos poder conseguir el financiamiento necesario para continuar con el resto de la temporada y poder entregar desde el corazón de Lima una imagen única, ingeniosa e inspiradora para el resto del mundo.